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martes, 27 de octubre de 2015

Qué tener en cuenta al desarrollar un grupo de trabajo

En la entrada Construcción de equipos y grupos de trabajo (ver acá) ya hicimos referencia a una serie de habilidades a tener en cuenta al formar un equipo de trabajo.

Una tarea es formar el equipo, y otra, que requiere esfuerzo continuo, es desarrollarlo. Ya presentamos algunos puntos clave en la entrada Roles claros, objetivos concretos y libertad de acción en el grupo de trabajo (ver acá).

Cada vez toma más fuerza el término capital humano para referirse a los colaboradores de su empresa. Esa referencia da nueva vida a la frase “la gente es el activo más importante” que, por mal uso, se ha convertido en inocua. 

Algunos empresarios ya reconocen y aceptan que todos los recursos que usan son factibles de adquirir por cualquier competidor y muchas de sus estrategias son objeto de copia fácil. 

En cambio, el capital humano –los colaboradores– y la forma como ellos aportan valor a la oferta de la empresa con una única forma de emplear los recursos físicos y financieros, dentro del marco de una cultura organizacional también única, pueden hacer la diferencia entre crecer o desaparecer. 

En el vídeo Qué es eso de la cultura empresarial (ver acá) elaboramos sobre el tema de cultura.

Una característica importante del líder en una empresa que está construyendo su futuro, es la habilidad para comprender, inspirar y administrar ese capital humano. El objetivo es obtener el máximo potencial de cada colaborador para generar, en coordinación con los demás, valor al mercado, sin caer en la búsqueda de ese máximo, en el exceso de abusar de la persona.

Si es un nuevo líder que llega a un grupo existente, la tarea tiene un ingrediente de complicación adicional. El grupo está acostumbrado a la forma de trabajo del líder anterior. El nuevo deberá esforzarse para cambiar hábitos ya creados y ajustarlos a su estilo.

Para facilitar una transición en este caso, evite caer en el error de mostrarse inicialmente como amigo para luego tratar de ser líder. Causa confusión. Tampoco exprese frustración con la calidad del grupo. Sus expectativas como nuevo líder son con certeza diferentes y debe dar tiempo al grupo para que se ajuste a su estilo.


En todos las situaciones de liderazgo, haga partícipe al grupo de las decisiones. Evite recurrir a terceros, por fuera del grupo, para analizar un problema, amenaza u oportunidad. Dé opción a que los colaboradores compartan sus ideas sobre algo que no necesariamente debe estar directamente relacionado con su trabajo habitual.

Asumimos que ha formado su grupo con las mejores personas que sus capacidades y recursos han podido conseguir. 

Recuerde que siempre es fácil –en un afán– contratar personas promedio (que después es difícil retirar de la empresa). Reiteramos la importancia de cuidar el proceso de contratación, revisando no sólo las capacidades y habilidades sino las actitudes. En el artículo Selección de colaboradores (ver acá) incluimos recomendaciones.

Si pasado un tiempo, se da cuenta que un colaborador no es lo que esperaba ni se ajusta al grupo, tome decisiones. 

Analice primero las posibilidades de ponerlo a la altura de las circunstancias con capacitación y ajustes del comportamiento, mediante una adecuada retroalimentación (ver acá). Si no responde a este esfuerzo o no es factible hacerlo, tome otras decisiones que pueden incluir transferirlo a otra posición o simplemente dejarlo ir.


Comprenda y acepte que no todas las personas tienen las mismas prioridades en su vida ni todas definen el éxito de la misma manera. 

En el video Cómo mide el éxito. El equilibrio entre la familia y el trabajo (ver acá) exploramos el tema del balance entre trabajo y vida. Facilite que las personas actúen dentro de su particular marco de referencia a este respecto.

No considere, sin análisis, una negativa de un colaborador a una solicitud suya como una falta de compromiso. Compruebe primero que no se deba a un conflicto con otra prioridad. Acuerde algo que satisfaga las necesidades de la empresa y de la persona.

Respete las fronteras que establezca cada individuo. Si es responsable, comprometido con la empresa y manifiesta actitudes positivas, es casi seguro que estas no van a interferir con el desarrollo de la actividad empresarial.

En la entrada anterior (ver acá) mencionamos la necesidad de desplegar la Visión a toda la empresa, asignando tareas y objetivos a cada colaborador. Hecho esto, la siguiente tarea es evitar salirse del camino y perder el enfoque.

La mejor forma de lograrlo es buscar el mayor nivel de transparencia posible en lo que todos hacen. Entre más todos conozcan de todo, evitará que las distracciones, miedos y amenazas del día a día, desvíen del camino a la empresa, en forma inconsciente y a veces consciente.

Con una periodicidad adecuada al curso normal de sus negocios, puede ser mensual o trimestral, reúnase con cada uno de sus colaboradores y revise en detalle el avance de sus tareas y sus resultados clave. 

En el artículo Reporte periódico (ver acá) damos algunas recomendaciones sobre el adecuado diseño de reportes que ayudan a la gestión. Pueden servir en las reuniones de seguimiento con los miembros de su equipo.

De común acuerdo con la persona, establezca correctivos, si se necesitan, y confirme objetivos y resultados clave para el siguiente período.

Durante esas reuniones, evalúe el nivel de identificación de cada persona con los valores de la empresa. Evidentemente tuvo en cuenta esto cuando la contrató, pero con el tiempo debe mejorar. En la medida que esta relación crezca, son mejores las posibilidades de obtener buenos resultados globales.

Ate los resultados de la empresa y el desempeño de la persona a través de esquemas justos de remuneración. La medición del desempeño debe ser totalmente objetiva (ver artículo La evaluación del desempeño acá).

Si un colaborador crea más valor al mercado, el cual responde con más negocios que llevan al incremento de los beneficios para la empresa, es justo que el colaborador reciba algo. 

No hacemos referencia necesariamente a salario. Puede retornar con reconocimientos, mejoras en las áreas de trabajo, nuevos equipos, cursos avanzados de capacitación y una combinación amplia de muchos otros beneficios. Y sobre todo, claridad de que existe un futuro promisorio.

No se sorprenda si un colaborador pide más responsabilidad y autoridad. Sólo revise si está en capacidad de asumirla, así sea sólo parcialmente, y otórguela. Ofrezca acompañamiento mientras la persona adquiere confianza. Esta forma de actuar construye relaciones de confianza que son fundamentales para enfrentar crecimiento y mayor complejidad.


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En la página WEB digignos.com y en nuestro canal de YouTube encontrará más contenidos gratuitos que hemos elaborado para el empresario PYME.

martes, 6 de octubre de 2015

Construcción de equipos y grupos de trabajo

Un colaborador será más efectivo para su líder o supervisor si trabaja para que este pueda alcanzar sus metas. 

Las metas del líder superan lo que una persona puede hacer. Por esto, debe combinar el esfuerzo de varias para alcanzarlas.

El líder logrará mejores resultados con su grupo si se esfuerza por detectar cuáles son las metas individuales y personales de cada persona y ayuda a alcanzarlas. Esta sinergía necesariamente lleva a buenos resultados para todos.

La construcción de un buen grupo de trabajo requiere una equilibrada combinación y suma de varias habilidades: 


Delegación 

Un buen equipo de trabajo se logra cuando el líder delega en forma efectiva tareas y responsabilidades a sus colaboradores. 

Cuando delega una responsabilidad debe cuidar de asignar el correspondiente nivel de autoridad y hacer que los demás conozcan esa decisión. En el video Delegue. Habilidad que libera tiempo y construye organización (ver acá), y en el artículo Delegue (ver acá) encontrará ideas para esto.


Dar poder

Delegación sin autoridad es poco conveniente y nada efectiva. Cada persona del grupo debe tener el poder necesario y suficiente que se corresponda con las actividades a desarrollar. La organización debe conocer y aceptar ese poder asignado a cada persona. Para esto, las buenas comunicaciones son importantes.


Comunicación

Ningún grupo alcanzará su máximo potencial si no cuida que las comunicaciones entre sus miembros y entre ellos y el resto de la organización sean las mejores posibles. 

Muchas buenas ideas no se ejecutan y se malogran porque la mano izquierda no sabe que hace la derecha. En la entrada Comunicaciones y reuniones (ver acá) ampliamos sobre este tema y ofrecemos enlaces a otros recursos que pueden ser útiles. También el artículo Usted se puede comunicar mejor (ver acá) contiene información sobre el tema. 


Transparencia

Además de comunicaciones fluidas estas deben ser transparentes. Nada más nocivo en una empresa que las agendas escondidas de algunas personas. Como líder, procure que ninguno de sus colaboradores se queda con algo –información, recurso– que puede ser de utilidad para el resto de las personas. Igualmente, evite que lo emplee para beneficio personal únicamente.



Habilidades equilibradas

En un grupo de trabajo eficaz se combinan las habilidades de todos sus miembros de forma que las debilidades de las personas se vuelven irrelevantes.

Comentamos en la entrada Habilidades de gerencia en la pequeña empresa (ver acá) que el super héroe que todo lo sabe y puede, no existe. Es real un grupo de trabajo que mucho sabe y puede, debido al adecuado y deliberado equilibrio de las habilidades de sus partes.

Como líder, identifique las fortalezas / habilidades y las debilidades de su gente para combinarlas en forma adecuada. Ayude además a que cada persona desarrolle nuevas habilidades y reduzca sus debilidades. 

Una evidente y permanente orientación al aprendizaje de nuevas habilidades, transferencia de estas entre los miembros del equipo y puesta en práctica de las mismas, da dinamismo a un equipo eficaz.

Ciertos rasgos de personalidad repartidos entre los miembros del equipo son deseables. 

Alguno de sus colaboradores debe ser un hábil integrador, alguien que entiende el contexto general de algo y es capaz de reunir las personas correctas. Esta persona puede tener la capacidad adicional de crear los enlaces necesarios entre diferentes grupo y áreas de la empresa.

Un defensor es también útil. Es la persona sin miedo a manifestar situaciones injustas o no coherentes, que lo afectan tanto a ella como al grupo. Busca y encuentra puntos de acuerdo y facilita la reducción de fricciones.

Nunca sobra un innovador. Sugiere nuevas formas de hacer las cosas y, a veces, nuevas cosas para hacer. Aunque en ocasiones puede ser molesto porque todo lo ve con nuevos ojos, a menudo encuentra formas más eficaces de llevar a cabo una tarea.


Administrar situaciones tóxicas

Ningún equipo de trabajo está libre de tener que enfrentar situaciones o personas que hacen daño a la dinámica del equipo. En ocasiones y por diversas razones, una persona del grupo deja de contribuir, daña el ambiente, genera malestar y enfrentamientos entre los demás. 

Los miembros del grupo deben estar atentos a situaciones de este tipo y en conjunto enfrentarlas. 

Esto no quiere decir que no sea conveniente mantener un sano y respetuoso nivel de confrontación y desacuerdo. De allí, en general, salen buenas cosas. Lo que debe evitarse es que lo sano se torne tóxico.

Cuando el grupo no pueda resolver una situación tóxica, el líder debe encargarse. Nunca debe emplear las mismas tácticas del colaborador nocivo. Comportamientos negativos deben enfrentarse con comunicación clara para buscar el origen y tratar de corregir, si es factible, lo que molesta a la persona.

Si la situación es complicada y hay en la empresa una persona encargada del recurso humano, apóyese en ella. Contribuye con su experiencia en el manejo de estas situaciones. 

Nunca dude en tomar la decisión de retirar a la persona tóxica si pasado un tiempo prudencial no ve mejoría. Si no lo hace, el resto del equipo se resentirá y perjudicará.


Compartir y vivir la visión

Esto es “estar todos en la misma página”. Cuando hay entendimiento de la visión y misión de la empresa, se acepta y además se comprende como la actividad de cada persona y grupo contribuye a alcanzar los objetivos de alto nivel, el trabajo será más armónico.

El líder debe tratar que el propósito y dirección personal, coincida y se alinee con el de la empresa, o por lo menos llegue a un compromiso que sirva a la persona y a la empresa. 

También debe saber y entender qué hace mover y motiva a cada uno de sus colaboradores. Esta información la usa para asignar, en la medida de lo posible, tareas, responsabilidades y actividades alineadas con esas preferencias.


Considerar estos aspectos facilita la construcción de un equipo de trabajo eficaz. Implica saber reclutar a las personas correctas con habilidades apropiadas y actitudes convenientes, alineadas con la cultura de la empresa. El artículo Selección de colaboradores (ver acá) contiene algunas recomendaciones al respecto. 

La supervisión debe, además de asegurar que todo se hace dentro de los tiempos y presupuestos definidos, inspirar, enfocar, mantener el nivel de energía y dirigir hacia lo que establece la visión y misión asignando tareas individuales adecuadamente coordinadas entre si. 

Subir a la gente adecuada al bus y sentarla en el asiento apropiado es un trabajo pesado, cuidadoso, muy importante y dinámico. Siempre hay que tener un buen grupo listo antes de embarcarse en algo nuevo.


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martes, 4 de agosto de 2015

Más sobre el tema de liderazgo

Una disciplina importante para desarrollar es la de liderazgo. 

Todos los colaboradores deben ser líderes en su nivel. Esto no quiere decir que todos mandan sobre todos.

Una definición aclara: líder es alguien que inspira y comunica de tal forma que los demás lo siguen con entusiasmo. 

Un líder inicia, compromete, da energía, inspira, persuade, crea relaciones, construye confianza.

La definición permite que cualquier colaborador en la organización sea líder de las personas que lo rodean, del grupo con el cual adelanta una tarea.

El líder no es necesariamente la persona que ostenta el puesto jerárquico más alto de la organización. Tampoco lo es por principio el dueño de la empresa.

Es evidente que puede ser un problema, para la evolución de la empresa, si estas personas no tienen las características dadas en la definición. 

Esto no es frecuente: una habilidad casi genérica de todo emprendedor es algún tipo de liderazgo, evidenciado de muchas formas como por ejemplo, vendiendo una idea, produciendo algo, atrayendo talento. 

Lea al respecto el artículo ¿Considera que tiene las características para ser un emprendedor? (acá)

Cuando la habilidad de liderazgo del dueño o de quién está en una posición jerárquica alta es débil, hay dos opciones a seguir. La primera y obvia es tratar de desarrollarla. 

Con relación a esto hay una discusión antigua con diversas posiciones, algunas totalmente enfrentadas. La conocida frase “el líder nace, no se hace” señala uno de esos extremos. En el otro extremo, hay quienes sostienen que es una habilidad posible de desarrollar. Adelante ofrecemos algunas consideraciones al respecto.

La segunda opción es ceder la posición de líder a quien tenga esa habilidad y enfocarse en otras tareas, donde otras de sus habilidades resalten.


El líder y la evolución de la empresa

Al inicio, la empresa pequeña está en la fase de “demostración”. 

Está demostrándose a si misma y al mercado objetivo, su capacidad de hacer algo que considera de valor.

Para evolucionar de la fase de “demostración” a la de “crecimiento”, el primero que debe evolucionar es el líder. 

En el artículo Crezca con la empresa (ver acá) mencionamos la evolución necesaria en el estilo de gestión.

El ímpetu para mover la organización viene del líder. 

No importa tanto lo que el líder sabe o lo que hace, lo que importa es cómo hace sentir a la gente. Son los colaboradores los que harán que las cosas se muevan por el camino hacia la visión trazada. Deben sentir interés, gusto y obtener satisfacción por su contribución.


Gane el respeto de sus seguidores

Quien esté en una posición de poder debe determinar si las personas lo respetan por esa posición (y entonces les toca), o porque de verdad se ha ganado ese respeto.

No es raro encontrar personas que aspiran a un título o posición de poder dentro de una organización, sólo para forzar el respeto de los demás. 

Obtenido de esa manera, lamentablemente será una forma de respeto artificial, bastante inútil en las relaciones con los pares y en general, poco eficaz. 

Le harán caso más por miedo que por convicción, Con el tiempo, sólo tiene efectos negativos y poco sostenibles. 

No espere mayor compromiso, ni mucha dedicación. El potencial que cada persona es capaz de dar no se verá.


Hay formas más eficaces de ganar el respeto de los demás, dentro y fuera de la organización.

Primera. Nunca diga que algo debe hacerse porque usted es el jefe (o porque su jefe lo ha ordenado). La actividad que pida se hará, pero no espere mucho entusiasmo.

Esta actitud tiene otro aspecto negativo: cierra la puerta a sanas discusiones y al intercambio de perspectivas que, en muchas ocasiones, son valiosas.

En cambio, muestre frente a todos una sincera pasión por la misión y visión establecidas, que definen el propósito de la empresa. 

Motive el interés por los objetivos de alto nivel definidos en la visión, busque y aproveche toda oportunidad que se presente para enlazar esos objetivos, con las actividades y tareas que se deben llevar a cabo.

Segunda. Construya relaciones de confianza con sus colaboradores. 

Es fácil que una persona confíe en su líder. No tanto que este confíe en las personas que supervisa. 

Es importante y valioso que construya esa confianza en sus colaboradores. Debe ser sincera; nada más obvio y nocivo que una confianza simulada. La confianza es absoluta: se confía o no se confía, no hay puntos intermedios.

Tercera. Reconozca que la perfección no existe, ni en usted ni en nadie.

Trabaje con su gente. Complemente debilidades de unos con fortalezas de otros. Acepte que usted tiene debilidades, cúbralas con las fortalezas de los demás. Aporte con generosidad sus habilidades al grupo. 

Cuando es el líder o le confían una posición de liderazgo, es por una razón válida. No por eso debe ser usted “el que se las sabe todas”. 

Si trata de hacer creer esto, se notará su farsa. Con apertura deje saber al grupo cuales son los puntos donde no es experto. Esto hará que cuando se manifieste en sus áreas fuertes, acepten su posición con firmeza.

El éxito de la gestión del líder será lograr armonía con un grupo que comparte sus capacidades en forma transparente para el logro de un resultado común.

Cuarta. Reconozca el trabajo y los resultados, tanto colectivos como individuales. 

El reconocimiento puede ser desde un simple agradecimiento público hasta algo físico o monetario. Mantenga coherencia con el plan de premios y reconocimiento que exista.

Una forma muy eficaz de reconocimiento es encargar a la persona o grupo con desempeño sobresaliente, una tarea de mayor envergadura y dificultad. Tiene la ventaja adicional de contribuir a la preparación y entrenamiento de su gente para las mayores complejidades del negocio en el futuro.

Quinta. Escuche con sinceridad y franco interés, todas las ideas sobre algún tema o problema concreto. Discútalas sin prevenciones y hágalas crecer con el intercambio de opiniones y perspectivas. Implántelas, con el debido reconocimiento, cuando las considere pertinentes y adecuadas.


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martes, 30 de junio de 2015

Cómo lograr un buen desempeño en ventas (Fuerza de ventas) – Parte 2

Un vendedor tiene dentro de sus responsabilidades el manejo permanente de mucha información, y de su cuidadosa organización y consulta oportuna depende en gran parte el resultado de su gestión.
Dentro de la información que debe manejar como vendedor está la de la empresa para la cual trabaja (productos, precios, ofertas, procesos, propuestas de negocios, información interna, etc.), como la de sus competidores (productos, actividades, precios, contactos y políticas en general). 
De otra parte, es una exigencia contar con un amplio conocimiento de cada uno de sus clientes, en cuanto a sus necesidades, quejas, reclamos, y en general toda aquella información (empresarial y personal) que le permita definir el perfil de cada uno de ellos y entender sus deseos, satisfacciones e insatisfacciones, así como tener presentes los compromisos que adquiere con cada uno. 
Requiere llevar un seguimiento claro y detallado (por cliente, por producto, por mes, día, semana, etc. ) de sus ventas  (anteriores, actuales y futuras). 
La adecuada organización y utilización de la información le permiten como vendedor… 
  • Aprovechar mejor la información, al encontrarla fácil y ágilmente. 
  • Manejar más eficientemente el tiempo. 
  • Estructurar mejor los argumentos a utilizar en cada venta. Responder con contundencia ante las objeciones y lograr una más rápida solución o superación de obstáculos.
  • Tener presente aspectos o detalles que pueden ser de suma importancia ante cualquier encuentro con el cliente y en el desempeño de su trabajo (no dejar las cosas a su memoria).
  • Evitar la generación de fatiga y molestia a sus clientes al no tener que preguntar repetidamente la misma información a ellos o a sus compañeros de la empresa.
  • Generar confianza en el cliente (al transmitir un conocimiento sólido).
  • Ofrecer un mejor servicio, entablar nuevas relaciones, y afianzar las relaciones actuales. Una buena relación le permitirá apalancarse para llevar a cabo sus metas y aumentar las ganancias.
  • Ampliar las oportunidades de realizar negocios más satisfactorios para las dos partes.
  • Contar con más herramientas para cerrar la venta, facilitando el cumplimiento de sus metas. 
  • Tomar ventaja a la competencia.
  • Transmitir una imagen favorable que se reflejará en la percepción general de la empresa y en su preferencia, beneficio para el vendedor a nivel individual, el equipo y la empresa como tal. 
  • Aumentar la capacidad para tomar buenas decisiones.
  • Tener la posibilidad de proyectarse como un vendedor destacado, ser incluido en proyectos importantes o quedar en la mira para un ascenso.
  • Mejorar su logro de incentivos, si existe un plan de remuneración justo y equitativo en la empresa.
  • …. en fin, desarrollar eficientemente su trabajo y mejorar los resultados de su gestión.
Cómo consignar toda esa información que recibe. 
Puede considerar de utilidad revisar las recomendaciones sobre manejo de información dadas en entradas anteriores que inician con la entrada Registro y uso de toda la información del negocio (ver acá)
  • Antes que nada revise los informes y/o reportes que requieren de usted sus jefes. Para la empresa es muy importante contar con sus reportes mensuales o con la periodicidad que la empresa establezca. Estos le permiten al área de mercadeo y a la Gerencia, estructurar estrategias que faciliten su trabajo. 
Para efectos de organizar la información para su análisis particular,
  • Inicie diferenciando los temas y registre los ítems a diligenciar con un sentido lógico que le puede ser de utilidad. Poco a poco podrá perfeccionarlo. Por ejemplo: Productos, precios, competencia, promociones, ventas, clientes actuales, clientes potenciales o prospectos, información interna.
  • Evalúe el tipo de información que usted requiere en cada caso.
  • Diseñe un formato en el que registre cada tema de manera ordenada, que le permita unificar la información registrada.
  • El buen almacenamiento de su información le facilitará realizar su propia investigación de mercados y sacar conclusiones importantes para su trabajo y para la empresa.
  • Archívela de inmediato en forma organizada. No deje que se acumulen los papeles. De esta manera le será fácil establecer comparativos, identificar en qué período se presentó alguna situación, identificar situaciones similares, acciones utilizadas y resultados obtenidos. Asimismo le permitirá comparar el manejo según tipo de comportamiento de sus clientes.
  • Actualice y depure permanentemente sus papeles. No archive cosas que no le serán de utilidad y que más bien generan un volumen de documentos que se convierten en distractores para un manejo ágil y práctico de la información.
  • Poco a poco tomará experiencia en la organización, clasificación y revisión de la información. Cada vez podrá hacerlo en menos tiempo y de manera más efectiva. 
En cuanto a la información de los clientes: 
  • Cada vez que visite un cliente, revise previamente la información de que dispone y la que debe obtener.
  • Coloque las fechas correspondientes, que facilite hacer seguimiento a los avances o cambios sobre cierta situación. 
  • Registre los datos en el formato diseñado para ello. Tome nota tan pronto le sea posible de los datos que de manera informal pueda averiguar.
  • Después de cada visita, registre todas las observaciones en un espacio destinado para ello, de modo que se le facilite contar con elementos para estructurar las siguientes visitas. 
  • Siempre que registre información de las visitas, indique con qué contacto habló y que hablaron para así retomar más fácilmente en visitas posteriores, las conversaciones previas.
  • Es necesario que se tome unos momentos al salir de donde cada cliente para registrar la información de lo qué pasó en la visita, no lo deje pendiente para cuando llegue a la oficina. Si no registra de inmediato la información, corre el riesgo de olvidarlo o de confundir lo conversado con uno u otro cliente.
  • Anote los compromisos que adquiera con el cliente o con usted mismo para una visita posterior o en general para su trabajo. Esto le permitirá enfocarse en la actividad específica y no dejarla pasar. Tome el hábito de hacer una revisión general de los compromisos.
En cuanto a la información de competencia 
  • Abra una carpeta para registrar lo que ocurra con sus competidores. 
  • Evalúe cómo archivar la información buscando cuál puede ser la forma más práctica, rápida y precisa de revisarla. Puede archivarla por producto, por empresa, por tema.
  • Organice la información de manera secuencial.
  • Registre información de productos, precios, canales, actividades promocionales, así como información relativa a las percepciones de los clientes, y toda aquella información que pueda ser de utilidad para su trabajo y para la empresa.
  • Registre los nombres de las personas que corresponden a su competencia con el cargo respectivo, y los datos de contacto, si dispone de ellos. 
En cuanto a información interna de la empresa:
Abra una carpeta con la información referente a temas de personal, comunicaciones internas, y en general documentos personales.
En cuanto a aquella información de carácter profesional
Construya su propia biblioteca con aquella información que le de elementos para desarrollarse profesionalmente. Artículos que hayan llegado a su poder y sean de su interés para crecer y en los que pueda apoyarse cuando lo requiera.
Algunos reportes que debe manejar para organizar su trabajo:
Informe diario de trabajo donde debe registrar las visitas realizadas. El informe debe incluir Fecha, Nombre de cada cliente visitado, Clasificación del cliente (según estructura de distribución que tenga la empresa),  Contacto, Teléfono, Observaciones, Compromisos, Creación de un nuevo cliente, Registro de otras actividades realizadas según el tipo de negocio como puede ser actividades de exhibición, reabastecimiento de estanterías, apoyo a canales, capacitación propia o hacia los distribuidores u otros canales, actividades de cobros, lanzamiento de productos, concursos u otras actividades organizadas por mercadeo.
Ficha de Clientes: 

  • Información general del cliente (datos de identificación y ubicación): Nombre empresa, Dirección, Principal o sucursal, Teléfonos, Contactos, Cargos. 
  • Clasificación del cliente según cadena de distribución o según criterios de la empresa. (ver más en el artículo Cómo clasificar los clientes acá).
  • Clasificación del cliente según potencial de ventas.
  • Tiempo de antigüedad (Año de inicio).
  • Frecuencia de visita.
  • Fecha última visita.
  • Volumen de ventas años anteriores.
  • Cantidad de pedidos años anteriores.
  • Cantidad de pedidos estimados para el año actual. 
  • Volumen de ventas previstas para el año actual.
  • Condiciones de venta (forma de pago y plazos).
  • Referencias que maneja.
  • Productos de la competencia que maneja y participación estimada de la competencia vs ventas totales.
  • Observaciones.

Plan de visitas: Nombre empresa, Contacto, Dirección, Teléfono, Fecha.
Control de citas (Visitas efectuadas): Nombre empresa, Contacto, Dirección, Teléfono, Fecha, Visita planeada o no planeada, Cita y hora de la visita
Ordenes de compra: Datos del cliente (empresa, contacto, dirección, ciudad, teléfonos, correo electrónico, etc.), Fecha, Nit (identificación tributaria), Código producto, Descripción, Cantidad, Precio unitario, Precio total Producto, Precio total orden, Descuentos, Iva o impuestos, Condiciones de pago, Observaciones de entrega u otros datos, Nombre y firma representante. Incluye las ofertas con sus respectivos códigos.
Relación de gastos: Registro de todos aquellos gastos en que ha incurrido y cuya cobertura haya sido previamente acordada con la compañía, como podría ser el caso de atención a clientes, gastos de vehículo como gasolina, mantenimiento, parqueadero, indicando kilometraje de inicio del período y de finalización, según los requerimientos empresariales.

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martes, 23 de junio de 2015

Cómo lograr un buen desempeño en ventas – Parte 1

Condiciones importantes para lograr una fuerza de ventas efectiva 

Un aspecto muy importante cuando de componer la fuerza de ventas se trata, es el perfil de los vendedores. Por ello, conviene resaltar algunas características que contribuyen al logro de los resultados.

Recordemos antes, la importancia que reviste el cliente para el negocio, al punto de definir su permanencia en el mercado. Hoy en día, el cliente es un elemento adicional a las 4Ps (precio, producto, promoción, plaza/distribución) de la mezcla de mercadeo. Es un elemento imprescindible en la definición de las estrategias. Sin clientes no hay ventas, y sin ventas no hay negocio.

Quien logra la mejor aproximación al cliente es precisamente el vendedor. Es él quien se encuentra en el medio representando a la empresa, y se convierte a su vez en representante del cliente ante la empresa.

El vendedor sabe identificar necesidades, preferencias, gustos, disgustos, desacuerdos y temores en sus clientes. Es el responsable directo de la gestión de ventas y de la construcción de una relación estrecha y perdurable con ellos. Facilita la conformación de una valiosa base de clientes para la empresa.

Un vendedor debe generar convencimiento en todo lo que habla y ser coherente con sus acciones. Debe contar con condiciones que le brinden la posibilidad de encontrar soluciones a cualquier obstáculo planteado por el cliente. Obviamente soluciones correctas y beneficiosas para las dos partes. Debe ser honesto aún a riesgo de perder la oportunidad de la venta. Esa honestidad generará la confianza requerida para futuros negocios.

El cliente desea sentirse cómodo y confiado con el vendedor, a quien ve realmente como su asesor. En muchos casos lo involucra en sus decisiones o indecisiones con relación a las compras. El vendedor debe trabajar en la continua satisfacción del cliente lo cual aplica para todo el proceso de la venta incluida la etapa de posventa; debe facilitarle la venta a su cliente, minimizar los riesgos y dejarlo convencido y tranquilo con el negocio llevado a cabo. Debe lograr que el cliente le vea como la opción más conveniente entre tantas posibles.

Pero también con relación a la empresa el vendedor tiene una amplia responsabilidad, pues es quien transmite la imagen de la compañía, logrando que el cliente de el valor agregado correspondiente a la empresa y decida quedarse con ella para sus futuras compras. Cada venta, cada contacto con el cliente es un momento de verdad que hay que cuidar. El vendedor es quien informa a la empresa de manera inmediata lo que está ocurriendo en el mercado, lo que le dicen sus clientes, lo que hace la competencia, para lograr así una acción oportuna, de parte de la empresa.

Es indispensable partir de una selección adecuada en el momento de la contratación. De ahí la importancia de considerar las cualidades del vendedor, vitales durante todo el ciclo de la venta.

A continuación se mencionan algunas condiciones o fortalezas que deben buscarse al considerar a un candidato para conformar la fuerza de ventas.

Hay que partir de la priorización de aquellos aspectos que podría decirse no se aprenden fácilmente, vienen con la persona; son sus habilidades. Diferentes a aquellas otras fortalezas que pueden adquirirse ó desarrollarse con un acompañamiento muy enfocado y permanente, como son las habilidades de ventas. 

Algunas de las habilidades personales que debe tener un potencial vendedor:

  • Analítico, estratégico, inquisitivo, con enfoque.
  • Con auto-confianza, capacidad de auto-crítica, equilibrado.
  • Carismático, comunicativo, logra conexión, capacidad de relacionamiento, gran empatía, confiable.
  • Disciplinado, intelectual, estudioso, inquieto por conocer.
  • Prudente, respetuoso. 
  • De iniciativa, creativo, proactivo, recursivo. 
  • Orientado al servicio, orientado a resultados, gusto por los retos.
Una vez se ha conformado un equipo, y éste se haya desempeñado en el terreno, las evaluaciones se constituyen en una herramienta única para desarrollar las competencias requeridas para el cargo de cada uno de los miembros del equipo.

Una evaluación se convierte también en oportunidad para corroborar si la percepción obtenida en la entrevista responde a la realidad, y de hacer un seguimiento muy cercano con relación a aquellas competencias que desde el comienzo dejaron de ser prioridad al optar por uno u otro candidato, luego de considerar que podían ser trabajadas posteriormente, desarrollándolas o fortaleciendo las existentes.

El proceso de acompañamiento requiere:

  • Desarrollar la habilidad de observación, cruzar lo detectado a través de ella y la información obtenida al propiciar la auto-crítica de parte del vendedor evaluado.
  • Establecer un servicio metódico y organizado donde:
    • Se identifique el potencial del vendedor, estableciendo fortalezas y debilidades y propiciando el espíritu de auto-crítica.
    • Se defina un plan de desarrollo conjuntamente con su colaborador.
    • Se detecten las áreas en las que debe concentrarse para acompañar a cada miembro de su equipo.
    • Se establezca un plan de incentivo interesante y retador.
    • Se haga seguimiento permanente a los avances del vendedor con relación al acompañamiento recibido.
  • Evaluar el comportamiento del vendedor en cuanto a: 
Desempeño 
    • Interés por prepararse – Nivel de conocimientos.
    • Cumplimiento de objetivos.
    • Resultados de ventas.
    • Clientes.
    • Órdenes de compra.
    • Gestión de ventas.
    • Territorio.
    • Recursos.
    • Cartera.
Actitudes (Respuesta frente a asignación de responsabilidades):
    • Compromiso, Dedicación, Esfuerzo.
    • Persistencia, Determinación, Constancia, Paciencia.
    • Actitud positiva pero realista, emprendedor, recursivo, desarrollador, entusiasta, muestra dinamismo, ama lo que hace. 
    • Liderazgo.
    • Responsabilidad.
    • Interés en el aprendizaje.
    • Trabajo en equipo.
Habilidades
    • Habilidades personales (son parte de la persona y por tanto se deben identificar en el proceso de selección):
      • Mencionadas anteriormente.
    • Habilidades de ventas (pueden desarrollarse con el esfuerzo, disciplina y apoyo de la empresa):
      • Organización, planeación.
      • Observación, toma de notas (no dejar las cosas a la memoria).
      • Olfato para las oportunidades y para la identificación de nuevos prospectos.
      • Apertura a las críticas y quejas, y aceptación de sugerencias.
      • Habilidades de negociación.
      • Pasión por la venta.
      • Buena presentación (buena primera impresión).
Valores 
    • Los siguientes son algunos de los Valores importantes para el buen desempeño del vendedor (debe haber consistencia de los valores del vendedor con los valores de la empresa).
      • Responsabilidad, respeto por las personas, por los compromisos adquiridos.
      • Justicia, ética, lealtad.
      • Honestidad, equidad, integridad.
  • Diseñar el plan de acompañamiento para tener objetivos claros y medibles.

Las habilidades de cada vendedor sumadas al proceso de acompañamiento (función central del líder del grupo), lograrán un equipo de ventas:

  • Analítico y con capacidad para identificar oportunidades, y entender las fortalezas y debilidades de sus competidores.
  • Estudioso y disciplinado en el conocimiento del producto o servicio, del mercado y de los procesos de la empresa. 
  • Con una clara orientación al servicio, entendimiento de las necesidades de sus clientes y anticipación. Capacidad para identificar clientes valiosos para la compañía, así como prospectos nuevos con potencial alto, y conocimiento para tratar a cada cliente acorde al tipo de necesidades.
  • Con capacidad para crear un vínculo fuerte con los clientes, generar empatía, inspirar confianza, y establecer fácil conexión con su interlocutor. 
  • Con capacidad para visualizar posibles alternativas para dar solución a los desafíos que se le presentan
  • Con total profesionalismo. Que no presionan la venta cuando no se requiere
  • Con destrezas administrativas, que faciliten a cada vendedor:
    • La Planeación de sus ventas, su rutero, sus visitas, su proceso de ventas con cada cliente.
    • La Organización de su trabajo, de su tiempo, y de la información obtenida por él en el campo como la suministrada por la empresa.
    • La Ejecución de su trabajo acorde a lo sugerido por la empresa y haciendo uso de todos los recursos disponibles
    • El estrecho Seguimiento a todos los pasos de sus clientes y también los de la competencia.
    • El Control a los avances de las estrategias planteadas por la empresa así como de las tácticas implementadas por él para dar cumplimiento a sus metas individuales.
Lo anterior repercutirá en el logro de buenas negociaciones que trabajarán en función del cumplimiento de las metas de ventas y el mantenimiento de excelentes relaciones a favor de la empresa.


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