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martes, 1 de julio de 2014

Innovación y creatividad en la pequeña empresa

La innovación no es una actividad exclusiva de las empresas grandes. En todo ambiente y actividad humanos, la innovación es necesaria. 

Considerar que la innovación es algo necesariamente continuo no tiene sentido. Se innova cuando se necesita. Pero conviene tener un permanente flujo de nuevas ideas.

Sin innovación, debemos resignarnos a seguir a los demás y casi mendigar negocios en un mercado de genéricos. Todo empresario sabe esto. 

Sin embargo, una cosa es entenderlo, otra actuar. El camino entre saber y actuar es difícil y requiere esfuerzo.

En el largo plazo, ninguna organización va a sobrevivir haciendo las mismas cosas, así las haga mejor y más barato. Por eso, es indispensable innovar.


¿Qué es?


Como muchos temas en administración, hay varias aproximaciones diferentes al asunto. La innovación no es la excepción. Hay innovación en las definiciones de innovación.

No voy a inventar una nueva. Una que da cabida a muchas otras es simple: dar vida a la creatividad.

En el video Innovación y Creatividad (ver acá) presentamos la creatividad y la innovación con la ya bastante usada metáfora del bombillo. 

La creatividad es crear el bombillo, la innovación es conectarlo a una fuente de electricidad y encenderlo para que alumbre. 

Innovar es poner en marcha las nuevas ideas. Es introducir algo nuevo, diferente y relevante a su organización y mercado.

Es la implementación de la creatividad para crear valor de varias formas: incremento de ingresos, reducción de costos o una combinación de ambos.

Se puede hacer innovación tanto en los productos y servicios como en los procedimientos, sistemas y métodos de operación.


Barreras

La innovación corre el riesgo de no recibir la atención que requiere en la empresa pues compite con la eficiencia. La eficiencia odia las distracciones, y todo lo que no esté en el día a día, es una distracción.

Las actividades y estrategias administrativas para ser eficiente son unas, muy diferentes, de las necesarias para ser innovador.

A las personas no les gusta el cambio. Esto es otro factor que afecta la innovación. Las ideas novedosas –creativas–, tampoco llaman mucho la atención.

Salir de la zona de confort, así sea para algo mejor, es algo que no se hace fácil y requiere que usted, como administrador de la empresa, diseñe esquemas y los implante (con esfuerzo y persistencia) para crear una cultura de innovación. Las futuras entradas del blog incluirán ideas alrededor de este reto.

Alcance, opciones, requisitos

La innovación en las empresas pequeñas se debe dar, como en las grandes, a todos los niveles. Es un ejercicio que debe incluir a todos sus colaboradores. 

Un error común, es tratar la innovación como una actividad limitada sólo a los altos niveles, excluyendo a personas que pueden tener buenas ideas al estar cerca de la operación y del cliente. 

Para que sea eficaz, la innovación debe desarrollarse dentro de unas fronteras definidas. 

Aunque en ocasiones sea bueno dejar que la mente divague en cualquier espacio, es mejor, al tratar de crear o innovar, tener en mente la misión y visión de la empresa. Esto establece una sana frontera al pensamiento. Si no lo hace, termina en lugares inesperados con ideas, que aunque buenas, no tienen nada que ver con su negocio.

El tipo de innovación más inmediato que viene a la mente es en los productos. 

Un nuevo modelo, o cambios al actual, siempre puede atraer nuevos clientes, o invita a que un cliente que compró el modelo anterior hace un tiempo, lo reemplace por el nuevo.

En las pequeñas empresas no siempre es económicamente racional crear nuevos productos con rapidez. Tampoco es fácil tener varios modelos con ligeras variaciones y características de un mismo producto.

Si su empresa es comercializadora o de servicios, también puede innovar allí. Usualmente es más fácil y rápido de implantar, que la innovación en productos.

Un tercer tipo de innovación que es muy fácil de aplicar en la pequeña empresa, debido a la flexibilidad inherente al pequeño tamaño, es la innovación en la forma como hace negocios.

Implica revisar todos los sistemas, procesos y métodos, frente a los utilizados por los competidores, y modificarlos, siempre con la idea de mejorar la calidad de la atención al cliente y al mercado, para diferenciarse.

Con estas innovaciones en procesos puede crear el dinamismo y velocidad que requiere la pequeña empresa para competir con éxito contra las grandes.


Dueño y presupuesto

Cualquier esquema de innovación, en producto, servicio o de proceso, debe tener un dueño y un presupuesto. 

Al dueño debe permitírsele tomar tiempo de las actividades normales, para sacar adelante la innovación.

El presupuesto debe estar claramente separado del flujo de caja del día a día. Si no lo hace, las urgencias de la operación normal, sistemáticamente dejarán sin recursos al plan de innovación.

Sin un presupuesto claro y efectivamente asignado, la innovación con seguridad irá lenta, o correrá el riesgo de fracasar.


En la entrada El ciclo del producto (ver acá) ya se mencionó la necesidad e importancia de mantener un flujo constante de nuevos productos, servicios e ideas, para contrarrestar el agotamiento inevitable en el tiempo de los productos actuales.


En el libro 100 Great Innovation Ideas (Howard Wright), se establecen 6 tipos de innovación:

  1. Innovación de insistencia: Hacer cosas sólo por hacer cosas. Esta, desafortunadamente, es la que aplica muchas empresas.
  2. Innovación de incremento: hacer cosas en forma diferente.
  3. Acción de cambio: hacer cosas en forma MUY diferente.
  4. Pasos de cambio: hacer cosas diferentes.
  5. Innovación radical: cambiar la forma como las cosas funcionan.
  6. Innovación de ruptura: cambiar lo que las cosas son.


Cuál emplee una empresa depende de las circunstancias del momento. Los tipos 1 a 3 lo mantendrán un poco adelante de sus competidores; las alternativas 4 a 6 establecerán una clara distancia.



Este blog forma parte de los contenidos de nuestra empresa de consultoría y capacitación Digignos S.A.S. En la página WEB digignos.com encontrará más contenidos gratuitos que hemos elaborado para el empresario PYME.

martes, 10 de junio de 2014

El ciclo de vida del producto

Un producto o servicio es algo vivo. Nace, crece, madura y muere. En el camino, hay que hacerle intervenciones para mejorar su condición.

El análisis del ciclo de vida de un producto es una herramienta a su disposición, para evaluar la salud de cada producto en el mercado. 

El supuesto base de la herramienta es: todos los productos tienen una vida limitada. 

Las ventas de cada producto pasan por etapas diferentes, con características distinguibles, que se muestran en la ilustración. 


Cada etapa presenta distintos retos de mercadeo. Por lo tanto, requiere un tratamiento diferente para lograr el objetivo de maximizar las ventas y la duración del producto en cada etapa.

Si logra sacar todo el potencial a un producto o servicio en cada etapa, da tiempo a su empresa para buscar innovaciones, nuevas alternativas y mantener un flujo constante de ingresos.

En el artículo El ciclo de vida del producto - Generalidades (ver acá) ampliamos el tema.

Hay múltiples estrategias para aplicar en cada etapa para extenderla. 


Estrategias de extensión

Cada etapa tiene algunas estrategias que le son típicas.

En la etapa de Introducción, la mejor estrategia es un precio competitivo con relación a ofertas similares. Busca así que la frecuencia de uso de su producto o la cantidad de clientes que lo emplean, aumente.

Durante la etapa de Crecimiento, la estrategia de precio sigue siendo útil. Como ya el producto es más conocido, busque diversificación agregando algunas características (más funciones, nuevos colores, distintos modelos, etc.) e incluso explorar nuevos usos para el producto o servicio en su mercado o mercados laterales que se puedan beneficiar.

Con certeza en esta etapa ya conoce la dinámica del mercado frente a su oferta y puede explorar opciones de mejorar el valor percibido por el cliente.

Cuando la etapa de crecimiento muestre agotamiento y ya no sirvan las estrategias empleadas, debe prepararse para la etapa de Madurez. En esta, con estrategias como modificar el empaque o presentación del producto adecuándola al momento, reducir el precio (es factible que en las etapas anteriores ya haya recuperado buena parte de su inversión), continuar esquemas de diversificación y de diferenciar el uso, puede prolongar la permanencia.

En algún momento, su oferta llegará a la etapa de Declive. Las estrategias que pueden servir para prolongar esta etapa son el re-posicionamiento (cambiar la intención del producto en la mente del cliente), asociar más el producto a una marca fuerte si la tiene (o diluir la asociación a esa marca, depende de las circunstancias), tratar de incrementar la frecuencia de uso del producto con manejo del precio, hacer ofertas especiales, asociar el producto a otro producto o servicio y vender un paquete y explorar nuevos segmentos o mercados con el mismo o similar producto.


Implantar cualquiera de estas estrategias requiere identificar elementos que sugieran que el producto está pasando a la siguiente etapa. Un continuo seguimiento al estado de cada producto durante su vida es necesario.

En los siguientes artículos encuentra más detalles que facilitan la tarea de establecer en que etapa está su producto. 

  • EL CICLO DE VIDA DEL PRODUCTO - ETAPA INTRODUCCION (ver acá
  • EL CICLO DE VIDA DEL PRODUCTO - ETAPA DE CRECIMIENTO (ver acá
  • EL CICLO DE VIDA DEL PRODUCTO - ETAPA DE MADUREZ  (ver acá
  • EL CICLO DE VIDA DEL PRODUCTO – ETAPA DE DECLIVE (ver acá


Un buen esquema de medición de sus ventas por área, mercado, vendedor, etc. ayuda a descubrir la evolución del producto. El nivel de las ventas es el principal indicador del desempeño de un producto. Si hay retraso significativo en obtener esos resultados, se dificultará medir si una estrategia implantada ha tenido éxito. 

No todo producto pasa por cada etapa. Algunos empiezan a declinar sólo poco tiempo después de la introducción. Tampoco puede proyectar una duración definida en cada etapa. Un crecimiento lento puede estar seguido por una madurez muy larga, sólo para declinar en forma muy rápida. O cualquier otra combinación. Esto establece complejidades al emplear este esquema de seguimiento a la salud de sus productos.

Al combinar el ciclo de vida de todos los productos en una sola gráfica, será evidente lo que debe hacer para garantizar al supervivencia en el tiempo de su empresa. 



Algunos productos, por más esfuerzo que haga para prolongar su vida, eventualmente entrarán en la etapa de declive y en algún momento deberá tomar la decisión de sacarlos del mercado.

La herramienta del ciclo de vida facilita establecer con suficiente antelación las acciones que se requieran para que la situación general de su empresa se vea como una serie continua de ciclos de vida que aseguran ingresos adecuados todo el tiempo.



Este blog forma parte de los contenidos de nuestra empresa de consultoría y capacitación Digignos S.A.S. En la página WEB digignos.com encontrará más contenidos gratuitos que hemos elaborado para el empresario PYME.