Mostrando las entradas con la etiqueta reconocimiento. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta reconocimiento. Mostrar todas las entradas

martes, 20 de octubre de 2015

Roles claros, objetivos concretos y libertad de acción en el grupo de trabajo

La buena operación de un grupo eficaz de trabajo requiere que cada persona tenga claridad en relación con lo que debe hacer, cuándo completarlo y a quién entregar lo que ejecuta. Debe engranar con su grupo. El líder debe estar detrás de esto.

Todo inicia con una adecuada visión empresarial que define un “qué” colectivo, un para “cuándo” lo hacemos y determina la forma cómo se mide el avance hacia esas metas. En el video Déle vida a la visión de la empresa (ver acá) encontrará información útil para establecer un buen postulado de misión y convertirlo en algo vivo.

Una vez esté satisfecho de su Visión, conviértala en actividades, tareas y objetivos de menor nivel que asigna a cada uno de los colaboradores de su grupo.

Una conocida herramienta para realizar esta tarea es el Balanced ScoreCard o Cuadro de mando integral. En un video con similar nombre (ver acá) explicamos la forma de dar uso a esta herramienta, con la cual establece claridad de responsabilidades y mediciones.

Cuando esté estableciendo estas metas individuales hacia objetivos comunes, abra espacios amplios para que las personas participen en las asignaciones. Así, facilita que cada colaborador tome como propia la tarea, actitud que no logra si como líder asigna sin participación. Dirigir basado en autoridad es cada vez menos adecuado.

Lo anterior es importante en la creación de un grupo de trabajo motivado. Cuando una persona se siente parte de algo, participa activamente en su construcción al verse valorada; la motivación será una consecuencia inmediata y hará que los temas de salario y otros similares pasen a un segundo plano, siempre y cuando sean justos y coherentes con la realidad de la industria en la que su empresa se mueve.

Deje que cada persona realice el trabajo a su manera. Permita que innove, se adueñe de una actividad y que comparta con los demás. Lo que importa es el resultado. 

En ocasiones hay procesos y situaciones críticas que requieren hacer las cosas de una forma establecida que es eficaz y segura. Las listas de verificación (ver video acá) son una herramienta adecuada en estos casos.

Asegure que cada persona tiene lo que requiere para realizar su tarea. Además de las habilidades (que ya ha considerado), revise si sus capacidades están a la altura de la necesidad. 

Provea la capacitación adicional necesaria. Evite dar capacitación que no se pueda usar de inmediato en actividades relacionadas con el trabajo. Si lo hace, será tiempo y recursos perdidos. Pero no tenga miedo en invertir en las personas.

Además de estos recursos intangibles, cerciórese que los tangibles (materiales, herramientas, sitio de trabajo, etc.) sean los adecuados.


La buena operación del equipo requiere comportamientos apropiados y construcción de hábitos acordes a la cultura de la empresa, orientados hacia las metas y a entregar más valor al cliente.

Le retroalimentación es la herramienta ideal para fortalecer los comportamientos adecuados y para invitar a modificar los inadecuados. En el artículo Retroalimentación (ver acá) encontrará una guía para el uso de esta herramienta.

Cuando hace el esfuerzo de formar un grupo bueno e invierte tiempo en desarrollarlo, lo que menos desea es que las personas se vayan. Este es un reto importante en la pequeña empresa. Requiere ser creativo pues casi nunca tiene dinero para ofrecerles que se queden, y además el salario no es una solución duradera.

Cuando actúa con honestidad y respeto y además establece una cultura de confianza en cada una de las personas del grupo, crea las bases para que una persona que otra empresa intenta llevarse, lo piense dos veces. 

Estos valores, sumados a una claridad sobre un posible futuro dentro de la empresa, pueden superar ofertas tentadoras. Especial cuidado debe tener con los colaboradores de alto potencial. Serán los más visibles a ojos de los competidores. En estos casos, puede considerar la posibilidad de ayudarles con su desarrollo de carrera y personal. Establezca alguna forma equitativa de ofrecer esa ayuda a cambio de dedicación a su empresa.

El reconocimiento por el logro de los objetivos es importante. Es odiosa la actitud de algunos jefes que sienten que no deben agradecer “porque para eso pagan.” Sólo piense en el cambio de actitud de alguien en un banco o un restaurante a quién usted saluda y agradece.

Los reconocimientos van desde un simple gracias por completar algo hasta premios por desempeños especialmente sobresalientes. Estos últimos deben estar enmarcados en un plan formal para evitar suspicacias en los demás colaboradores.

Como líder tienen la tarea, a veces difícil, de supervisar y controlar la adecuada ejecución para aplicar, de requerirse, los correctivos necesarios. Aunque si ha construido una relación de confianza, ese seguimiento puede reducirse, nunca lo puede obviar. Tampoco debe dejar de comunicarse frecuente y periódicamente con cada miembro del equipo.

Siempre hágalo con amabilidad recordando que hay que ser duro con los problemas y amable con las personas.


Este blog forma parte de los contenidos de nuestra empresa de consultoría y capacitación Digignos S.A.S. 

En la página WEB digignos.com y en nuestro canal de YouTube encontrará más contenidos gratuitos que hemos elaborado para el empresario PYME.

lunes, 23 de marzo de 2015

Remuneración apropiada

¿Cuánto pagar a cada uno de sus colaboradores? 

Esta es una pregunta que todo empresario debe contestar antes de empezar a vincular personas. Es relevante tanto al hacer la primera contratación como cuando ya tiene un grupo de personas vinculado.

La primera aproximación a una respuesta es qué capacidad de pago de un salario tiene la empresa en su etapa inicial. No olvide incluir pagos que debe hacer correspondientes a aportes de salud y pensión, ni las provisiones necesarias para primas, vacaciones y otros, de acuerdo a la legislación vigente en cada área.

Con esta cifra en mente, evalúe para qué alcanza en el mercado. Si requiere un gerente de ventas con resultados comprobados y esa persona vale 1.000 pero sólo puede pagar 600, tiene dos opciones. 

Una, que es tal vez la que la mayoría de empresarios considera en primer lugar, es buscar otro candidato más acorde a su ajustado presupuesto.

Otra, es considerar que elementos adicionales de remuneración puede pensar para proponer al interesante candidato y atraerlo.

Si su proyecto de negocio es atractivo y es fácil ver un potencial de futuro, tendrá argumentos para atraer candidatos con talento, por sumas menores a las que piden. Lo que ofrece es futuro.

La remuneración no siempre, ni para todos los casos, será sólo un salario.

Piense en condiciones flexibles de trabajo (horario, días, sitio), participación en la propiedad de la empresa (sólo recomendable cuando tenga certeza de las calidades y cualidades de la persona), ayuda con el pago de cursos, especializaciones, compra de vehículo, etc. (sólo si tiene la capacidad de comprometerse –si no puede con un salario alto, es factible que tampoco alcance a sacar efectivo para esos pagos–), oferta de mejores beneficios futuros (similares a los señalados antes), etc. 

La creatividad para atraer buen talento es necesaria.

Un segundo aspecto para definir la remuneración adecuada es qué tanto pagan empresas similares en su misma industria o sector. 

Ofrecer poco atraerá personas menos calificadas pues las mejores tenderán a irse a empresas más generosas. Ofrecer mucho, crea una posición de desventaja competitiva con los competidores.

Más que salario, que evidentemente es atractivo para cualquier futuro colaborador, es una mejor opción ofrecer prestigio, reconocimiento en una actividad o tarea específica, hacer evidente la importancia de la contribución con el logro de resultados y en general lograr que la persona se sienta bien con su cargo, empresa para la que trabaja e ingresos. Esto motiva más, ayuda a la retención y en general es más económico que sólo pensar en sueldo.

No es fácil determinar salarios y esquemas de remuneración competitivos. Algunas empresas dedicadas al recurso humano publican estudios con esa información, pero son documentos típicamente costosos. 

Si está arrancando, consulte con amigos en empresas similares. Si ya tiene tiempo en el mercado, tendrá información de primera mano sobre qué es competitivo. Sin embargo, puede requerir llenar una vacante con alguien a quien no sabe cuanto pagarle. Si tiene una junta asesora, consulte con los miembros. Pueden tener información o acceso a ella.

Cualquiera que sea la aproximación que emplee, no pierda de vista que siempre el punto de inicio será un salario. No puede ofrecer una suma que sea insuficiente para que el candidato atienda sus necesidades de vida. 

En ventas es usual ofrecer un salario básico más comisiones. Puede ser o no atractivo. Si su producto es de relativa fácil venta y todos los meses alcanza un nivel razonable de ventas, un salario base bajo y comisiones altas es interesante.

Hay productos cuyo ciclo de venta es largo, con costo relativamente alto, compra ocasional o de una sola vez. Acá, una comisión cuando se realiza la venta puede ser atractiva. Pero no olvide que el vendedor debe atender sus gastos durante los meses en que no se concreta la venta.

Ahora en las empresas se busca y favorece el trabajo en equipo. Aquí, remuneración basada en comisiones puede convertirse en un verdadero dolor de cabeza.

La distribución de la comisión es complicada para que todos queden contentos. Además, con márgenes de utilidad cada vez más apretados, repartir mucha comisión entre varios, es una carga adicional a la rentabilidad de cada venta.

Cada sector tiene su específica dinámica y la remuneración debe ajustarse a esto. Es fundamental garantizar la equidad en el pago, tanto en relación con colaboradores dentro de la empresa como personas en cargos similares en empresas similares.

Como empresario nunca puede caer en la tentación de favorecer o castigar a colaboradores según su relación con ellos. 

Tampoco puede excederse en los esquemas de remuneración para buscar retener una persona que se quiere ir. Esto resuelve el problema inmediato, pero en el largo plazo es fuente de inconvenientes. Crea el principio que renunciar es una posible forma de obtener un aumento. Abre la puerta a desequilibrios en el dinero que cada persona recibe: el que renunció y se quedó tendrá más salario que un par que no lo hizo y viene recibiendo sus aumentos normales.

Cualquier esquema de remuneración que elija debe aplicarse por igual a todo el grupo. Nunca puede tener un favorito y hacer reconocimientos especiales dada esa condición.

Cualquier decisión que tome relacionada con remuneración, debe ser cien por ciento objetiva.

Esto no quiere decir que todos deben ganar igual. Cuando hay colaboradores en similar nivel jerárquico, aunque todos se desempeñen bien, siempre habrá quien sobresale, unos en el promedio y otros rezagados.

Si ha optado por el esquema de comisiones –en ventas, si se refiere al resto, puede pensar en bonificaciones–, cada uno recibirá de acuerdo a su contribución con los resultados. 

Una ventaja de esquemas de este tipo, es que los rezagados, a pesar de dar resultados, sentirán la presión social de quienes obtienen mejores ingresos y buscarán esforzarse. A los promedio podrá incentivarlos con concursos o retos similares. Los que sobresalen, reciben suficiente y consideran atractivo su trabajo. A estos, ofrézcales beneficios adicionales para mejorar las posibilidades de retención.

Ya lo sugerimos arriba: en las empresas pequeñas no hay suficiente flexibilidad ni disponibilidad de recursos para ofrecer una diferencia con sólo salario frente al mercado. Hay que ser creativo y configurar una oferta total atractiva para un buen candidato. Ampliamos a continuación.


Horarios flexibles. 

Alguien debe abrir la puerta todas las mañanas a la misma hora. Siempre debe haber alguien disponible para los clientes en su horario de atención al público. Aparte de estas personas, a las demás puede ofrecer un horario flexible.

Un esquema de horario flexible arranca de la premisa que todos los empleados deben cumplir la misma cantidad de horas de trabajo semanal. Es atractivo en las ciudades grandes, donde hay barreras para cumplir un horario estricto: tráfico intenso, transporte deficiente, congestiones ocasionales e impredecibles. 

Las personas tienen que hacer cosas en su vida privada: dejar al niño en el colegio, alguna diligencia, visita al médico, etc. Abra espacios para esto.

Hay normas legales de flexibilidad de horario (madres recientes por ejemplo). Puede adicionar algo a lo que es obligatorio.


Estudios, capacitación

Algunas personas desean mejorar sus habilidades y conocimientos o avanzar en sus carreras profesionales. Bueno para ellas y bueno para la empresa. 

Esto requiere ajustes de horario que puede no coincidir con el horario formal. Al ofrecer flexibilidad en los arreglos de los horarios, hace que su empresa sea más atractiva.

Si está dentro de sus capacidades, ofrezca algún tipo de apoyo económico atado a alguna contraprestación. La más usual, permanencia en la empresa durante un tiempo. 

Debe ser equitativo: acceso a todos, similares condiciones generales (misma cantidad de horas no trabajadas disponibles, similares esquemas de reposición del tiempo, similar apoyo financiero).


Trabajo a distancia

Hoy es factible mantenerse conectado siempre. Para algunos cargos es posible arreglar que unos días el colaborador trabaje desde su casa. Si la contribución es con trabajo intelectual, es de beneficio mutuo: en un ambiente relajado, la productividad puede ser más alta.

Estas opciones requieren sistemas de control (entre más automáticos, mejor), confiar en su gente y colaboradores responsables. Esto no se da de la noche a la mañana. Se construye con un adecuado estilo de manejo, control y retroalimentación amable a los que abusan, y bastante paciencia.


Permisos de maternidad y paternidad

Una extensión de lo dicho para horarios flexibles. Las legislaciones establecen normas a cumplir con relación a tiempos para la madre cuando tiene un hijo. Algunas establecen condiciones de tiempo libre para los padres.

Construir sobre las normas para hacer cómodo el ajuste de los padres a su nueva condición de vida, es una forma de hacer atractiva a su empresa.


Títulos

Establezca nombre para los cargos que creen diferencia en el mercado. 

No exagere llamando al responsable de las compras Presidente de Compras, pero tampoco se quede corto llamándolo Asistente. Si lo típico para una determinada posición es Coordinador, cree uno diferente. Si Gerente no establece mucha diferencia, trate con Director. O si en su industria todos se llaman Directores, vuelva a Gerente.

Mientras los títulos sean consistentes en su empresa, establecer contraste con relación a la industria puede ser atractivo para algunas personas.

Esto puede parecer superficial. Pero cuando las personas hablan de su cargo, les gusta presentarse con un título que, primero, defina bien el alcance de su trabajo y, segundo, cree una diferencia positiva.


Promociones

Es usual establecer un período de un año antes de pensar en promociones, tanto en remuneración como de cargo. Si un colaborador tiene desempeño sobresaliente, ¿por qué no hacer modificaciones en cualquier momento?

De todos modos conviene mantener una rutina de modificaciones para que la organización y las entidades relacionadas, se acostumbren a los cambios.

Demasiados cambios crean desconcierto. Cambios cada año, son aburridos.


Vacaciones

Las empresas pequeñas prefieren vacaciones colectivas una vez al año. En la medida que crecen, no pueden darse ese lujo; los clientes van a querer disponibilidad todo el año.

Aunque las vacaciones ajustadas a la necesidad de la empresa son efectivas para la administración de los recursos, para el colaborador pueden ser repelentes.

Algunas personas prefieren vacaciones cuando sus hijos están de vacaciones, otras las quieren cuando no hay congestiones, unas más las desean para celebrar un aniversario o un cumpleaños. Algunas las prefieren largas para “desconectarse”, otras con 5 días tienen suficiente y luego se aburren.

Cada legislación establece una determinada cantidad de días de vacación por año trabajado. Si permite flexibilidad para que la persona tome esos días de manera ajustada a su estilo de vida y planes, y a la vez cumple con la legislación, hace a su empresa más atractiva.

Reglas claras e iguales para todos son la premisa. Requiere un control más estricto por parte del responsable de recursos humanos.


Bonificaciones

El esquema de bonificaciones es una forma de compartir con los colaboradores el éxito de su empresa, sin necesidad de compartir la propiedad. Si las basa en resultados alcanzados, son otra forma de remunerar a sus colaboradores.

Ante buenos resultados, las personas esperan recibir algo. Es una aspiración válida pues esos buenos resultados se deben en parte al esfuerzo de cada uno.

La generosidad en épocas de abundancia tiene como beneficio que los colaboradores se mostrarán abiertos a aceptar condiciones apretadas en los momentos difíciles.

Al establecer las condiciones de la bonificación, asegure que el reto esté estrechamente relacionado con sus objetivos estratégicos y la visión. Será así una herramienta para incentivar el logro de esos objetivos o ejecutar una iniciativa de cambio. 

Los esquemas de bonificación atados a objetivos obvios, como alcanzar una cifra de ventas, pueden generar inconvenientes. Puede darse, por ejemplo, que el grupo de ventas se comprometa con un objetivo que internamente sabe fácil y usted considera satisfactorio, sólo para hacerse a un bono alto sin mayor esfuerzo.

Bonificaciones atadas a resultados por grupo, deben entregarse equitativamente a cada uno en el grupo. Son preferibles a las bonificaciones individuales. Fomentan el estilo de trabajo colectivo, más productivo que el individual.

Cada grupo puede tener un objetivo diferente. Por ejemplo, el área de producción tendrá una bonificación por la reducción sostenida durante un año del desperdicio en producción, el área financiera por mantener la cartera vencida en menos de un determinado monto, etc.

Asegure objetividad y posibilidad de verificación en los indicadores para medir el resultado que genera el pago del bono. Cerciórese que haya equilibrio entre esfuerzo y resultados

Si el presupuesto de un área se estableció con precisión y su cumplimiento requirió esfuerzo, mientras que para otro grupo el presupuesto fue improvisado y alcanzarlo fue más fácil, habrá desequilibrio.

Este desequilibrio, que lleva a calcular bonificaciones con realidades distorsionadas, crea envidias y competencia innecesaria en el grupo.

Establezca de preferencia bonos con montos moderados y entregue otro tipo de beneficios no monetarios como reconocimiento público, mejora del sitio de trabajo, etc.


Oficinas agradables

Produce satisfacción trabajar en un entorno físico agradable. 

Ya mencionamos que conviene distribuir el bienestar entre todos. 

Si no hace extensivo el esquema de bonos a todos sus colaboradores sino sólo a un nivel jerárquico, el resto de la empresa puede beneficiarse de una remodelación de las instalaciones, cambios de equipos obsoletos, mejor iluminación –ojalá dando oportunidad a la luz natural–, zonas confortables para almorzar, tomar un descanso de café, salas pequeñas de reuniones donde recibir visitantes o celebrar reuniones rápidas. Sólo su imaginación será el límite en relación a estos beneficios. 


Servicios adicionales

Si las condiciones lo permiten, ofrezca prerrogativas especiales, por fuera de la empresa. Un ejemplo puede ser pagar la membresía en un gimnasio cercano. No cuesta mucho y contribuye a la salud de sus colaboradores. La gente saludable es más productiva.

Si tiene muchas colaboradoras puede ofrecer un servicio de guardería.

Algunas empresas prestadoras de servicios de salud ofrecen planes atractivos de grupo para mejorar las condiciones de acceso a la salud de sus afiliados. La empresa puede pagar una suma para acceder a esos planes, como beneficio adicional para el colaboradores y su familia inmediata.


Premios y Reconocimientos

Esta forma de remuneración debe implantarse con prudencia. 

Si reparte premios y otorga reconocimientos por todo, sus colaboradores se acostumbrarán mal hasta el extremo de siempre esperar el premio o reconocimiento incluso por actividades y tareas normales, o por desempeños corrientes.

El premio debe otorgarse cuando establece algún reto especial, que de alcanzarse, dará a la persona o grupo que cumpla las condiciones fijadas. Típicamente es algo material que anuncia cuando establece las condiciones del reto o concurso.

El reconocimiento se otorga por alguna acción o desempeño especialmente sobresaliente. Debe ser sólo ocasional. Puede ser una actividad pública donde formalmente reconoce a una persona o grupo una contribución sobresaliente, o la entrega de algo físico que quien recibe aprecia, o una combinación de ambos.


Lo sugerido en esta y las anteriores entradas facilita crear un ambiente donde sus colaboradores se sientan a gusto. También lo sentirán sus clientes y proveedores quienes comprobarán que hacer negocios con su empresa es agradable. No son las características de su producto, ni su marca, ni el nombre de la empresa los que hacen los negocios o adicionan valor, son las personas.



Este blog forma parte de los contenidos de nuestra empresa de consultoría y capacitación Digignos S.A.S. 

En la página WEB digignos.com y en nuestro canal de YouTube encontrará más contenidos gratuitos que hemos elaborado para el empresario PYME.

martes, 22 de julio de 2014

Un ambiente que acepta el error favorece la innovación

¿Cuál es su reacción usual cuando alguien comete un error?

En empresas con alta orientación a la eficiencia, el error siempre es algo negativo. Se ha supuesto que todos los colaboradores siguen en detalle y sin desviación las instrucciones, reglas y procedimientos que se han diseñado para máxima eficiencia.

Frente a un error, algunas empresas aplican protocolos de análisis de las causas, esquema de aprendizaje y establecimiento de acciones correctivas. Otras, recurren al regaño y castigo.

La búsqueda de eficiencia a través de reglas, métodos y procedimientos es adecuada para una operación productiva establecida. También lo es el esquema de análisis, aprendizaje y supresión del error. El regaño y castigo en general es inútil y debe evitarse.

Sin embargo, y como ya lo comentamos en la entrada anterior, la innovación debe regirse por otras condiciones y dinámicas para desarrollar y convertir ideas en nuevas ofertas o formas de hacer negocios. Cuando la innovación se consolide, podrá entrar a regirse por los parámetros de eficiencia.


Miedo al riesgo y al error

Construir una cultura donde las utilidades y el crecimiento tienen igual importancia y similar nivel de prioridad en las decisiones es importante para remover impedimentos tales como aversión al riesgo y la idea que todo error, equivocación o fracaso es malo.

Es frecuente que quien recibe una mala noticia manifieste su molestia y disgusto con la persona que se la da. Esto es "matar al mensajero". Es una mala práctica pues las personas, al ver esa reacción, evitarán llevar malas noticias.

Si por el contrario, agradece la información y conserva la calma, el ambiente de transparencia y sinceridad en las comunicaciones se verá favorecido.

Al reportar un error o una mala noticia con prontitud facilita corregir, igualmente rápido, extractando aprendizaje útil para todos. 

Esto es fundamental para la innovación. Obtendrá mejores resultados aceptando esquemas de prueba y error, o experimentación y fracaso, con un adecuado esquema de aprendizaje que construye sobre cada experiencia negativa.

La frase de Thomas Edison: “no fracasé, sólo descubrí 999 maneras de cómo no hacer un bombillo” describe este estado mental. Es una cultura que debe desarrollar para innovar.

No son muchos los ejemplos que se encuentran de esta forma de actuar. Pocas empresas aceptan que cometen errores en el desarrollo de sus productos o servicios. Pero con certeza muchas tienen esa aproximación. 

Algunas, hacen desarrollos discretos lanzando productos o esquemas de hacer negocios en mercados reducidos de prueba, de los cuales derivan rápidamente las correcciones necesarias antes de ampliar la cobertura.

Un ejemplo más abierto y que además se usa como herramienta para crear expectativa en un mercado –usado generalmente en la industria del software– es la limitada y controlada distribución de versiones “beta”. 

Se trata de versiones bastante desarrolladas de un producto que se entrega a grupos controlados que detectan errores y proponen mejoras antes de poner el producto o servicio a disposición del público general.


Algunas recomendaciones para que el esquema de prueba y error tenga mejores posibilidades de éxito:

  1. Un responsable. Alguien debe asumir la responsabilidad o “propiedad” de la nueva idea. 
  2. Los involucrados en un nuevo desarrollo deben aceptar que fracasar inteligentemente, es decir, aprendiendo de los errores, es algo que se debe hacer bien.
  3. Entender qué salió mal. ¿Por qué? es la pregunta a hacer en forma repetida. Así una empresa aprenda de los errores y no los repite. Debe crear la cultura que acepta el error como una oportunidad de aprendizaje.
  4. Transparencia, sinceridad y comunicación. Los temas de innovación y los fracasos derivados de los esfuerzos para llevarla a cabo, deben ser transparentes para la organización. Esto se logra con amplia comunicación. Algunas fallas deben comunicarse con tacto. Otras, es mejor conservarlas al interior de la empresa. El criterio del líder es básico en el proceso. Es bueno aprender internamente de los errores, pero no todos deben divulgarse abiertamente. ¿Para qué facilitar el camino a los competidores? Deje que ellos aprendan con sus propios errores.
  5. Premie comportamientos, no sólo resultados. Lo usual es premiar los buenos resultados. Es lo adecuado en la operación normal de la empresa (esquema de eficiencia). Cuando esté creando la cultura de innovación, dónde se acepte el error, debe premiar también los comportamientos positivos que extraen valor y aprendizaje del error y lo aplican en la evolución de la idea.


Edison también dijo: “las personas no son recordadas por el número de veces que fracasan, sino por el número de veces que tienen éxito”.

Por esto, es importante analizar y aprender de cada error, y hacerlo en forma rápida e inteligente.



Este blog forma parte de los contenidos de nuestra empresa de consultoría y capacitación Digignos S.A.S. En la página WEB digignos.com encontrará más contenidos gratuitos que hemos elaborado para el empresario PYME.