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martes, 2 de febrero de 2016

Proceder con una iniciativa en la pequeña empresa

Ya hemos manifestado en diversas oportunidades que entre las habilidades que todo empresario debe desarrollar para la correcta dirección de su empresa, están:

  • tener un claro manejo de los temas estratégicos y la adecuada definición de una visión (ver acá y siguientes entradas a la de este enlace), 
  • lograr, con un esquema de comunicación claro y permanente, que su organización se involucre con la implantación de nuevas ideas,
  • administrar esquemas de ejecución de las iniciativas de cambio.

Con estas habilidades, proceder con cualquier cosa será fácil.


Un aspecto específico de la ejecución es poner en marcha un nuevo modelo de negocio, es decir, la especial forma como ordena los recursos limitados para alcanzar la visión trazada.

Es factible que para lanzar un nuevo producto o servicio deba modificar en forma importante la forma como ha venido adelantando sus actividades.

Si desea complementar sobre el concepto de modelo de negocio, en los vídeos Modelo de negocio. Un esquema (ver acá) y  Modelo de negocio. El lienzo (ver acá) encontrará información.

En primer lugar, conviene tener claridad sobre la elección de la mejor opción estratégica. Este tema la ampliaremos en la siguiente entrada.

Siempre es conveniente, antes de proceder con una implementación de gran envergadura de un nuevo modelo de negocio, probar con un prototipo a pequeña escala. 

Esto incluye desde el desarrollo del nuevo producto o servicio que puede ser muy costoso y por lo tanto conviene reducir la incertidumbre de su éxito. En la entrada Nuevos productos y servicios. Ideas ejecutadas correctamente (ver acá) ampliamos este tema. 

Si el nuevo modelo involucra llegar al mercado de diferente forma, seleccione un grupo específico de clientes o una zona geográfica para ensayar allí ese modelo.

Con permanente seguimiento y comunicación, mantenga la separación en la empresa de las dos formas de atender ese mercado, la tradicional y el ensayo del nuevo modelo, notando las diferencias, ventajas y desventajas de uno y otro. 

El aprendizaje obtenido con este ejercicio cuya duración debe ser breve pero suficiente para identificar todos los aspectos importantes, es el premio del esfuerzo que implica mantener dos esquemas simultáneos en operación.

Sólo cuando haya superado las etapas de prueba y haya efectuado las correcciones que considere pertinentes y el nuevo modelo de negocio parezca estable y genere resultados, proceda con la implantación a mayor escala.

Como esto obliga a que toda la organización modifique la forma como ha venido actuando, requiere que de nuevo haga un completo despliegue de objetivos, tareas y actividades a cada uno de sus colaboradores. 

Recordamos que una herramienta útil es el Balanced Scorecard o Cuadro de mando integral. En el video del mismo nombre (ver acá) encontrará una descripción del uso de esta herramienta. 

Reiteramos la importancia de establecer una limitada cantidad de tareas centrales para la empresa y para cada persona. Entre 3 y 5 para cada período –un año, por ejemplo– parece apropiado para cualquier organización y colaborador. 

Cuántas tareas elija dependerá del nivel de complejidad de cada una, de la disponibilidad de recursos, de las capacidades existentes, y de la posibilidad de desarrollar nuevas.

El esquema de Cuadro de mando integral debe asegurar que cada uno de sus colaboradores fundamente sus tareas en los objetivos centrales.

Procure que todos los planes de su empresa y de cada área y persona se puedan concretar en un documento de una página. Allí, cada colaborador debe encontrar con claridad cómo su esfuerzo contribuye al resultado general.

Ese documento de una sola página requiere un importante esfuerzo de síntesis, pero esto es lo que le da valor. Con el trabajo para hacerlo, habrá logrado separar lo verdaderamente importante de lo superfluo.

La cascada de asignación de tareas que implica la metodología del Cuadro de mando integral, facilita que cada uno de los colaboradores esté correctamente alineado con la visión empresarial y los objetivos allí establecidos.


Este blog forma parte de los contenidos de nuestra empresa de consultoría y capacitación Digignos S.A.S. 

En la página WEB digignos.com y en nuestro canal de YouTube encontrará más contenidos gratuitos que hemos elaborado para el empresario PYME.

martes, 19 de enero de 2016

Lanzamiento de una estrategia o de una iniciativa de cambio

Una nueva estrategia o una iniciativa de cambio pueden considerarse bajo la misma lupa. 

La nueva estrategia buscará aprovechar una oportunidad del mercado, dar un mejor uso a los recursos limitados de la empresa o enfrentar una amenaza que presenta el mercado o los competidores.

Una iniciativa de cambio se empleará para modificar algo que ya no conviene o que dejó de servir. Puede ser un pedazo del plan estratégico. De todos modos, cualquier cambio que se efectúe debe enmarcarse dentro de los lineamientos estratégicos.

En ambos casos, el mejor momento tanto para la nueva estrategia como para cualquier cambio es cuando aun no es evidente su necesidad. Tendrá más impacto cuando se implante y el mercado la descubra.

Sin embargo, si algo no es evidente, ¿cómo descubrirlo para determinar qué debe hacer?

Esta es otra de esas habilidades que separan al buen líder del resto de colaboradores.

Las siguientes recomendaciones ayudan a determinar si es necesario hacer algo ahora, previo a la aparición de elementos concretos que lo hagan abiertamente evidente.

Para esto, la organización debe contar con un buen sistema de manejo de la información, que será permanentemente consultada, evaluada y analizada por el líder y sus colaboradores para ayudarse a descubrir y detectar esas señales débiles que indican una necesidad de cambio.

El cuarto de los temas fundamentales de nuestros cimientos para un crecimiento empresarial sano es Buen registro, manejo y uso de toda la información del negocio. Ver acá el inicio de esta serie de entradas al blog.

Busque en esa información, conversando con sus colaboradores, asistiendo a diversas reuniones y, en general, exponiéndose a todo tipo de estímulos externos, señales de los siguientes elementos:


Sus competidores están haciendo algo mejor que su empresa.

Esto incluye no sólo aspectos de nivel de ventas (están vendiendo más), utilidades (ganan más), diversidad de productos, alcance geográfico, sino elementos más intangibles como mejor preferencia de los clientes, nivel de servicio, imagen de marca y fidelidad.


Se siente débil para competir en el futuro.

No siente que cuenta con los recursos físicos para los retos que competir en su mercado parece exigir hacia el futuro. Las competencias, habilidades y preparación suya y de sus colaboradores no parece estar a la altura de lo necesario.


Nunca se ha sentido cómodo elaborando planes.

La empresa ha crecido más por la inercia y lo que pide el mercado que por lo que usted ha determinado que debe ser el camino a seguir. No tiene claro como adelantar un ejercicio de planeación estratégica que toda empresa debe hacer con periodicidad.


La empresa es lenta para ejecutar.

Cuando hay ideas o acciones que se deben poner en práctica, la demora para que la organización las entienda, tome como propias y las ponga en marcha es alta. La innovación no se ve porque las nuevas ideas no se convierten en realidad.

Cada área de la empresa tiene vida propia y se ha perdido el diálogo entre ellas.

Si no se tiene cuidado para evitarlo, cada área funcional se convierte en un silo con fuertes paredes que limitan o suprimen el intercambio de información, ideas, métodos y planes. La pérdida de colaboración entre áreas pone en riesgo la permanencia y el crecimiento de la empresa.


Algunos colaboradores están desconectados de su realidad.

Con el tiempo la rutina, que genera algunos malos hábitos, lleva a que algunos colaboradores se desconecten de la verdadera misión de la empresa, dejen de intercambiar ideas y preocupaciones con sus colegas y pierdan de vista que la verdadera razón de ser de su oficio y el de la empresa, es crear y mantener un cliente.


Los colaboradores están siempre ocupados con la urgencia del momento.

Es usual que en una empresa en crecimiento, las urgencias del día no dejen mucho tiempo a la reflexión, pensamiento y planeación. Sin embargo, cuando todos parecen crear un ambiente de falsa urgencia para aparecer necesarios y darse importancia, la señal de que algo no marcha bien es clara.


Ahora sus colaboradores no corren tantos riesgos.

Es casi típico en la empresa pequeña que los niveles de riesgo aceptados son mayores que en las empresas consolidadas. La razón es que al principio es poco lo que se puede perder, mientras que cuando las cosas ya están bien, se puede afectar lo que se ha construido.

Igualmente, cuando las personas construyen algo, crean una zona de comodidad alrededor de ellas, de la cuál no desean salir. Esta actitud reduce las posibilidades de poner en marcha nuevas cosas de beneficio para todos. Usted y sus colaboradores pueden dejar pasar oportunidades o no enfrentar amenazas simplemente por no cambiar nada de lo que han construido. 


Con base en lo que descubra, tendrá elementos para definir una estrategia o requerir un cambio. 

Para mejorar la posibilidad de éxito, involucre a sus directos colaboradores en el planteamiento de la estrategia. Todos los que participen, deben tener clara la razón por la cual se requiere esa estrategia y ese cambio y deben poderlo comunicar ampliamente a toda la organización.

Es importante que pueda dibujar en la mente de todos el futuro deseado, para que cada uno lo compare con su presente. 

Con esa comunicación, cada colaborador tendrá mejor claridad de cómo su esfuerzo, capacidades y habilidades contribuyen.


Estrategia, cambio y ejecución son todos elementos del mismo tema. En general, un buen líder es quien combina los tres elementos de forma inteligente y muestra habilidad en todos. No puede considerarlos como elementos separados ni desentenderse de alguno.



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martes, 12 de enero de 2016

Implementación y ejecución

Cuando hace unas entradas (ver acá), empezamos a tratar temas adicionales sobre estrategia, lo hicimos en el marco de referencia de 4 disciplinas adicionales a los 10 cimientos del crecimiento (ver acá) que un empresario debe atender correctamente para facilitar el crecimiento. 

Esas disciplinas adicionales son:

  • liderazgo
  • construcción de equipos
  • actuación estratégica
  • implementación y ejecución.

Empezamos a complementar ahora la información sobre está última disciplina: la implantación y ejecución.

En el cimiento 6, Innovación, que ya tratamos en el pasado (inicia acá), ya presentamos diversas ideas sobre esta importante actividad en la empresa. Allí resaltamos que sin implantación y ejecución, ninguna idea, por buena que sea, se convertirá en la innovación que su mercado solicita y su empresa necesita para mantenerse vigente.

La creatividad es fundamental, pero es a veces frustrante. 

No es extraño que varios de sus colaboradores tengan ideas geniales pero se dejan distraer en el camino por otras ideas o por las angustias, afanes y obligaciones normales del día a día. La idea genial se desvanece y cae en el olvido.

Para que esto no suceda, como líder incentive la generación de ideas que, a través de una adecuada organización para manejarlas (ver acá), más las fuerzas agregadas de diversas áreas de la organización y una correcta capacidad de liderazgo, se conviertan en innovación al implantarlas.

Es también bueno recordar que su labor de liderazgo obliga a una permanente comunicación y refresco de la dirección estratégica de la empresa. 

Es la mejor forma de mantener el rumbo y de promover que la generación de ideas se haga dentro de esa frontera tácita que el camino elegido establece, evitando así desvíos hacia ideas, muchas serán buenas, que no están dentro de la misión y visión.

Una brillante estrategia puede ser el secreto para facilitar un futuro exitoso. Siempre y cuando la implante y ejecute. Es la única forma de mantener su diferenciación durante un tiempo suficientemente largo que permita consolidar su mercado y sacar ventaja a los competidores.

Una estrategia simple, con algún elemento de diferenciación con sus competidores, impecablemente ejecutada, le dará tiempo para pensar en otras opciones de diferenciación antes que sus competidores lo superen.

En ambos casos, es sólo la ejecución la que permitirá obtener ingresos adecuados.

En el vídeo Ejecución (ver acá), ofrecemos una guía de los pasos a seguir para una adecuada ejecución.

La ejecución es vista en algunas empresas como una actividad aburrida y que requiere trabajo. Por esto, tiende a delegarse, equivocadamente, en colaboradores sin toda la autoridad que requiere y es por esto que, en muchos casos, fracasa.

Toda ejecución requiere implantar algunos cambios. 

En general, a nadie le gusta el cambio ni salirse de su zona de comodidad. Es una razón para que cualquier ejecución se enfrente con todo el rigor administrativo posible. En el vídeo Los pasos del cambio (ver acá), señalamos los pasos sugeridos por John Kotter para facilitar el cambio.


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martes, 28 de julio de 2015

Las disciplinas que debe desarrollar en la pequeña empresa

La empresa estará lista para emprender un camino de crecimiento sano y sólido, si ha llegado a un nivel adecuado de desempeño para cada uno de los 10 cimientos que hemos mencionado. 

Si además ha logrado crear una marca en su mercado, compite con valor sin tener que preocuparse mucho por el precio, sus finanzas son sanas y predecibles y su grupo de dirección está consolidado, las posibilidades de alcanzar el éxito son muy altas (ver entrada que resume estos temas acá; desde esa entrada hay enlaces, por temas, a todo el contenido del blog).

Si esas tareas se han hecho a conciencia, es también posible que la empresa haya desarrollado varias disciplinas, tanto en cabeza de sus líderes como de los principales colaboradores.

Una fundamental, es la disciplina del aprendizaje y desarrollo continuo de habilidades. En la medida que la empresa crece y la complejidad se incrementa, las habilidades deben ponerse rápidamente a la altura de los nuevos requerimientos. 

La velocidad del crecimiento de la empresa se verá limitada por la velocidad a la cual sus líderes y principales colaboradores adquieren y ponen en práctica esas nuevas habilidades necesarias.

En siguientes entradas, ampliaremos sobre unas disciplinas básicas que como líder de su empresa debe desarrollar y a la vez crear las condiciones para que sus colaboradores las desarrollen.  A continuación, una breve descripción de cada una:


Liderazgo

Un líder es una persona que inspira y comunica de forma que los demás lo siguen con entusiasmo y actitud positiva. En líder no es necesariamente quién ostenta la mayor jerarquía en un grupo. 

La responsabilidad del líder es determinar qué se debe hacer y promover la acción para alcanzar resultados. Debe crear compromiso y confianza en un grupo.

El buen líder sabe controlar su energía y ayuda a que su grupo la administre en forma correcta.


Construcción de grupo

En las grandes empresas, los jefes logran resultados a través de su grupo de colaboradores quienes hacen el trabajo. Allí su función central es coordinar esos esfuerzos.

Esto también es cierto en la empresa pequeña con la salvedad que, por la necesidad de mantener el grupo humano pequeño, el jefe también debe encargarse de adelantar algunas tareas.

Construir grupos eficaces en la pequeña empresa es algo que sus líderes deben aprender a hacer.


Más sobre estrategia

En la empresa pequeña la operación y gestión del día a día tiene más relevancia que otros temas como el estratégico, el de control y cumplimiento de normas y el de reportes. 

Paradójicamente, los errores de estrategia son los que más pérdida de valor generan en las empresas y son los menos controlados por las áreas financiera, la gerencia, los auditores y los dueños.

Retomamos este tema, cubierto en Claridad en el propósito o misión (que empezamos a tratar en la entrada Claridad de propósito acá) resaltando que la estrategia debe ser simple, clara, bien comunicada y expresada en un documento de una página dónde aparece su sustancia.

El grupo de dirección de la empresa debe además desarrollar la capacidad de pensar en forma estratégica, es decir, cómo usar de mejor forma los limitados recursos para alcanzar la visión establecida.


Implementación y ejecución

Las buenas ideas sin ejecución ni implantación, se pierden. Sin ejecución no hay innovación. Este es un tema que hemos explorado en el tema Innovación (que inicia en la entrada Innovación y creatividad en la pequeña empresa acá). 

La creatividad es a veces frustrante. Una persona tiene una gran idea, pero el afán del día a día o una nueva idea hace que la primera se desvanezca y pierda. 

La disciplina del hacer y proceder es básica. La gestión del cambio es parte clave en esto.


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